¡Hola torrenateros!

Hoy quiero hacer una reflexión basándome en el triptófano.

Se trata de un aminoácido esencial que el organismo no puede producir, y necesita obtenerlo a través de la alimentación. Nuestro organismo lo emplea en la síntesis de la melatonina y la serotonina. Estas dos hormonas cumplen dos funciones muy importantes: la primera, es la “hormona del sueño”, regula nuestro ciclo circadiano de vigilia y sueño; la segunda, es la “hormona de la felicidad”, un nurotransmisor que equilibra nuestro estado de ánimo y controla las emociones. Ambas, influyen y regulan el apetito.

El triptófano necesita, a su vez, de la vitamina B6 y del magnesio en la dieta para poder transformarse en serotonina y posteriormente en melatonina.

Una vez más, se produce una reacción en cadena, es necesario un trabajo en equipo en el que todos benefician al resto y cada uno de los componentes del equipo aportan mucho a los demás. Y de aquí viene nuestra reflexión de hoy, debemos tratar al organismo como un todo y no atendiendo a cada uno de sus componentes de forma aislada, y en ello la alimentación cumple un papel esencial, es lo que viene denominándose como alimentación consciente.

La alimentación es el primer paso para gozar de buena salud y que nuestra máquina perfecta funcione correctamente durante muchos, muchos años. Estaría bien, por tanto, que pensásemos sobre ello en el momento de alimentarnos y hacerlo con productos de calidad, estaría bien que pensásemos sobre ello en el momento de realizar nuestra compra en el día a día y estaría bien que pensásemos sobre ello cuando vamos a realizar nuestras comidas diarias, para no hacerlo de cualquier manera.

Como hoy nos hemos centrado en el triptófano, queremos hacer una pequeña lista de algunos de los alimentos que son ricos en este aminoácido:

  • Carne blanca (pollo o pavo).
  • Queso.
  • Pescado azul (mejor de pequeño tamaño).
  • Legumbres, que además aportan magnesio y vitamina B6.
  • Semillas.
  • Algunas frutas y verduras: plátano, piña, frutos rojos, remolacha, brócoli, espinacas, aguacate…
  • Avena integral.
  • Levadura de cerveza.
  • Alga espirulina.
  • Cacao puro.

Como conclusión, para asegurarnos unos buenos niveles de triptófano, lo mejor es seguir una alimentación equilibrada y completa. En el caso de que no podamos llegar a esos niveles, podemos recurrir puntualmente y, siempre consensuado con nuestro médico, a la suplementación.

Esperamos que esta información os haya gustado y os resulte de utilidad.

Come sano, vive sano y sé muy, muy feliz!

Gracias y hasta pronto!!

Sueño e Insomnio en TorreNat - Herbolario de Torrelodones